sábado, enero 30, 2010

No es que el viento no me toque.
Sucede simplemente que no me mueve. Me siento ligero como una pluma y pesado como un baul lleno de recuerdos. Todos sabemos cuánto pesan los recuerdos. Pesan ¿cierto?

2 comentarios:

adridulce dijo...

Con tu permiso, lo puse en mi FB, mucho me gustó.

Ollantay dijo...

Permiso consedido!